viernes, 31 de agosto de 2007

Cocktail

Un día cualquiera, decidió escapar del mundo que la rodeaba...Se quitó la ropa, se acostó en su cama, apagó la luz y dejó su mente volar, mientras sus manos tomaron vida y siguieron por su cuerpo las sensaciones que su música favorita le indicaban.  Lo recorrió completamente, despacio, rápido, hasta sentir nada más alrededor que sus gemidos diciendo lo que su cuerpo hacía al estallar...Sintió como sus piernas temblaron, su cuerpo se retorcía y su cabeza difícilmente podía contener la energía que emanaba su mente, su corazón se aceleró tanto que sintió morir, sólo para descubrir que más allá de una muerte instantánea, se encontraba en un sitio que sólo como una ninfa podía conocer...En ese lugar se quedó en éxtasis, todo su cuerpo palpitaba al ritmo de esa música que le despertó los sentidos de forma inesperada...Y vos, ahí, jugaste a verla sin atreverte a tocarla.

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