sábado, 5 de julio de 2008

Semana de la princesa

Como pintan la vida de un rockstar.  Sexo, drogas, alcohol y rock'n roll.
Un rockstar en la playa con amigos, meseros atendiendo cada uno de sus antojos, no existe límite que lo detenga, no se tiene que preocupar por nada, ni por la cuenta.
Ahora no es un rockstar sino una princesa.  Una princesa que le gusta vivir como un rockstar.  Liberó su mente, relajó su cuerpo, dejó latir tranquilo su corazón.
Semana de la princesa.
Cambia su reino por vivir eso más tiempo.  Juega al amor sin hacerlo, sonríe todo el tiempo, no puede parar de hacerlo, está llena de cosas buenas.
Extraña.  Lo que extraña no la hace querer regresar.  Prefiere vivir en este lugar.
Nunca había sido como esta vez.  Esta particularmente rayó la perfección.
La princesa es libre, baila en la playa mientras ve elevarse una cometa, la observan, sueña con tener alitas para irse a jugar al cielo.
Alucina con un mar que la toca y la llama, la arrulla y la saluda con su elemento preferido a un nuevo día.
Delira cuando siente poderes de atracción, se deja llevar, lo disfruta, baila con estrellas y se entrega a sus delirios.
Es libre, es grande, nada la separa de hacer lo que quiere y le fascina todo el poder que tiene sobre ella misma.  No hay nadie por encima de ella.
Sonríe a su vida de princesa, no puede creer que se tenga que acabar, pero está llena de felicidad.

No hay comentarios: