Confesión

En una cama, que no es mi cama, que no es tu cama, pienso en vos.

Pienso en dedos que se deslizan sólos, cuerpos que tiemblan, sudan y se arquean, texturas, movimientos, relieves, sonidos, tranquilidad, palpitaciones, desespero...  Un conjunto infinito de elementos que dirigen a explosiones y entre tanto te veo sonreír, con los ojos brillando como si hubieran atrapado a la Luna adentro.

Pienso en vos, dejando ir la ropa sin miedo y sin restricciones, haciendo justicia a tu cuerpo.  Frente a mí, sólo frente a mí.

Pienso en vos, jugando conmigo.

Pienso en vos mientras estoy en otra cama, junto a otro cuerpo, bailando en otro mundo.

Sigue girando la vida y sigo pensando en vos.  En eso que nos fundió, poco importa la novedad de este mundo, poco importa lo delicioso que puede ser.

La definición de delicia la creaste vos y por eso, sigo pensando en vos.

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