28/02/2023

Reseña "Sanpa: pecados de un salvador"

Es un tema delicado la desintoxicación de un consumidor de heroína y cuando hablamos de una crisis causada por una población que la consume, la cosa se pone más complicada aún.

Ese es el tema central de Sanpa miniserie producida por Netflix, dirigida por Cosima Spender. En 5 capítulos se habla acerca de la granja creada en 1978 por Vincenzo Muccioli para combatir el problema de adicción a la heroína en una población italiana llamada Rimini. Los métodos utilizados por Muccioli no fueron para nada convencionales, y eso hizo que esta granja, que empezó con un solo adicto y llegó a tratar a más de 2000, se mantuviera en la mira de la policía y los medios de comunicación, gracias a sus polémicas.


Lo mejor es que es un documental, entonces uno sabe que todo lo bueno y lo malo que ve a lo largo de los capítulos sucedió en la vida real, y dado que es un tema tan complicado y sensible, al ver esta serie uno siente una gran gama de sentimientos, desde esperanza y ternura, hasta rabia y desilusión.


Esta historia sobre ‘San Patrignano’ (nombre de la granja, de donde sale el título de la serie) es muy interesante desde el punto de vista sociológico, pues da pie para reflexionar acerca de la discriminación, los tratamientos de adicciones, la inutilidad del gobierno, la codicia, la violencia, entre otros temas que casi 40 años después, siguen vigentes y en auge.


Te invito a verla y a que me cuentes qué te pareció.



Gambito de dama


Artículo publicado en Nota Random (Revista Digital), diciembre 5/2020.

Por: Ana Lucía Pérez Escobar


Gambito de dama es una miniserie en Netflix que inmediatamente trae a mi mente una palabra: IMPRESIONANTE.


Ambientada entre las décadas de 1950 y 1960, en 7 capítulos se cuenta la historia de una niña llamada Beth Harmon, quien desde pequeña es ingresada a un orfanato en donde, además de educación, recibe diariamente pastillas de tranquilizantes, los cuales forman la base para su posterior adicción a los fármacos, que será complementada con alcoholismo. 

Una niña callada, descomplicada e ignorante de las normas sociales y del funcionamiento del mundo, encuentra en el orfanato su pasión por el ajedrez gracias al conserje, el Señor Shaibel, quien le enseña las reglas del juego en las partidas que hacen a escondidas en el sótano, cada vez que ella logra escapar de sus deberes.

En el orfanato encuentra además una amiga en una niña mayor llamada Jolene, quien ha estado durante más tiempo ahí y entre otras cosas, le enseña a Beth a guardar en su boca las pastillas tranquilizantes y le recomienda tomarlas de noche. Beth descubre que, al tomarlas, en su mente el juego de ajedrez toma vida y puede recrear partidas enteras en el techo de su habitación.


Es una joya de Netflix realmente impactante, en la que se tratan diversos temas sociales que se entrelazan con el desarrollo de la vida de la protagonista: suicidio, abandono, drogadicción, alcoholismo, discriminación, depresión, entre otros. Además de todas las bondades y lo hermosa que es la producción, ver a Anya Taylor Joy y al resto de actores desarrollar sus los retos de sus personajes en diferentes tiempos de sus vidas, ha sido todo un placer.


Basada en el libro de Walter Tevis que lleva el mismo nombre, nos encontramos con una producción detallista que cuenta con actores atinados y reales, con una fotografía hermosa, vestuarios bien elaborados, escenarios bien diseñados y diálogos muy acertados. En esta miniserie viajamos a través de diferentes momentos de la vida de Beth, mientras ella se convierte en la mejor y la más joven jugadora de Ajedrez en el mundo, al mismo tiempo que batalla con sus demonios y su decadencia. 


No es en vano que esta producción al día de hoy tenga tantos logros: 

-En los primeros 28 días fue vista en 62 millones de hogares, estableciendo un record en Netflix.

-En 92 países se ubica en el Top 10 y en 63 es la miniserie número 1.

 -La novela ha entrado en la lista de los Bestsellers del New York Times, 37 años después de haber sido publicada.

-Las búsquedas en Google sobre “cómo jugar ajedrez” se han duplicado, alcanzando su pico en 9 años.



Tenet



Artículo publicado en Nota Random (Revista Digital), diciembre 17/2020.
Por: Ana Lucía Pérez Escobar

Christopher Nolan es un director que nos ha acostumbrado a películas de factura impecable, excelentes escenas de acción y tramas no muy fáciles de digerir, como es el caso de esas inolvidables El origen e Interestelar. Ahora nos trae para nuestro deleite, Tenet que, por decir poco, es una película rarita y cautivante, de esas que uno no puede despegar su atención de la pantalla porque si lo hace se pierde algún detalle que eventualmente explicará algo, como si de piezas de rompecabezas se tratara.

Los diálogos no son extraordinarios, no hay líneas memorables, aunque en algunas encontramos unos cuantos toques de comedia, no sólo por las frases sino por la interpretación de los actores que, por cierto, es algo que llama la atención. 

El protagonista (John David Washington) es un hombre negro, de tamaño estándar y complexión normal, no es el tipo de actor de cara espectacular y cuerpo muy trabajado que estamos acostumbrados a ver, y esto es particularmente rescatable porque está muy bien que se sigan haciendo películas en las cuales los roles principales sean interpretados por actores que puedan desafiar el status quo y  romper los paradigmas anticuados que por tantos años hemos visto en Hollywood. En los roles secundarios encontramos a un Robert Pattison actuando impecable, a pesar de su poker face, lo cual va desplazando de nuestras mentes la imagen del vampiro enmirellado y nos hace tomarle más gusto y respeto a su polifacetismo.

El tema central de Tenet es la inversión temporal para salvar el mundo, es decir, que el tiempo no corre para adelante como lo conocemos, sino para atrás. Sí, eso suena muy loco y por eso es esta una película muy entretenida, con escenas de acción muy buenas y ciertamente divertida porque ver objetos y personas moviéndose hacia atrás en el tiempo es genial.

Cuando la termine de ver, si no la entendió, no se preocupe. En la película hasta los mismos personajes dicen que no tienen idea de lo que está pasando y esa es la sensación que nos acompaña durante los 150 minutos que dura la cinta. Véala dos veces, tres o las que sea necesario si quiere, lo importante es que recuerde disfrutar de una banda sonora muy compatible con la trama, de unas imágenes espectaculares y de pronto así, podrá entender por qué invirtiendo el flujo del tiempo el mundo consiguió salvarse de la guerra que un loco con mucho dinero quería desatar.

🚀Viaja al pasado ⏳

 
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