Advertencia

Cuando llegue el momento en que ella deje mi lado para irse a descansar, le advierto que nunca, en sus intentos por consolarme, se atreva a decirme que yo ya sabía que esto iba a pasar. 
Nunca se atreva a decirme que una enfermedad de estas me debió permitir "prepararme" y que ya debería estar mentalizada para lo que venía.
No me haga desear que usted se vaya a la mierda, porque eso pasará si me dice esas estupideces.

No, no existe manera de prepararme para eso, no existe manera en que yo entienda que era hora de irse, no existe manera en que yo renuncie aunque sea a una mínima esperanza de estar con ella, de cuidarla, de hacerla reír, de compartir historias.
Jamás me podré preparar, simplemente porque aborrezco esa idea.

Cuando llegue ese momento voy a estar mal, voy a llorar, me voy a destruir un poco y de una vez le advierto mi querido amigo o amiga, que mejor se ahorre cualquier sermón inútil (porque a pesar de la buena intención eso es lo que es), que mejor se calle, me abrace y me deje hundir en mi tristeza en paz.

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