Manifiesto

Una pelea más… en la última oportunidad que decidimos darnos…
¿Es esto señal del fin? ¿Señal de que realmente nunca vamos a funcionar en paz? ¿Es mucho pedir tener una relación en paz?

Dejar pasar esto es sólo activar –inconscientemente- el cronómetro en cuenta regresiva a la próxima discusión, al próximo momento en que la creatividad y la imaginación desarrollen junto con las letras un escrito que le va a causar des-estabilidad, dudas e inevitablemente otra pelea.

Siempre he dicho que por encima de todo está mi libertad y eso incluye mi libertad de escribir –sea o no jugando- absolutamente lo que me dé la gana –sin ánimo de ofender-.  El día que no pueda escribir me sentiría peor que si estuviera encarcelada, porque incluso en una prisión podría tener tinta, papel y muchas letras para hacer lo que me gusta, jugar.

No es decisión mía, yo jamás dejaré de escribir, es decisión de quien anda junto a mí, si es capaz de entender que no me limitaré escribiendo y que jamás lo haré.

Si se le generan dudas, no es mi problema, es pura y notable inseguridad, yo por eso paso de tomar cualquier decisión de ese tipo y si se quiere ir porque no soporta mi juego con letras, la puerta la tiene igual de abierta a como la tenía cuando llegó, sin ataduras agradezco, pero preferiría decir adiós a condenarme a ser quien no soy.

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